Psicóloga sanitaria y especialista en adicciones

Blog

¿Dónde está el límite entre hábito y adicción? Señales que no conviene ignorar 

diciembre 22, 2025

Share Post:

A lo largo de la vida, todas las personas desarrollamos actividades que nos ayudan a desconectar, sentir placer o aliviar tensiones: jugar con el móvil, comprar algo que nos hace ilusión, tomar una copa en un encuentro social, fumar cannabis de forma ocasional o dedicar tiempo a los videojuegos. Estos hábitos, en principio, no son un problema. Forman parte del ocio, de la manera en que nos relajamos y de cómo conectamos con nosotros mismos. 

Sin embargo, a veces ese hábito empieza a ocupar más espacio del que pensábamos. De forma muy sutil, puede convertirse en un mecanismo para evitar emociones difíciles, calmar la ansiedad o evadir situaciones que nos duelen. Y es en ese punto cuando conviene prestar atención. 

¿Cuándo un hábito empieza a convertirse en una adicción? 

La línea entre “me gusta hacer esto” y “no puedo dejar de hacerlo” no aparece de un día para otro. Suele seguir un proceso lento, silencioso y lleno de autojustificaciones. Estas son algunas señales que pueden indicar que un hábito está cruzando un límite importante: 

1. Empiezas a sentir que lo necesitas 

No es lo mismo “me apetece” que “lo necesito para sentirme bien”. 
La necesidad emocional es una de las primeras señales de alarma. 

2. Cada vez dedicas más tiempo a la misma conducta 

Lo que antes era ocasional empieza a ocupar horas que antes dedicabas a estudiar, trabajar, relacionarte o descansar. 

3. Pierdes control sobre el dinero o la frecuencia 

Ocurre especialmente con compras compulsivas o juego online: 
“Solo esta vez”, “lo recupero”, “mañana paro”… y mañana nunca llega. 

4. Ocultas o minimizas tu conducta 

A veces son pequeñas mentiras, otras veces silencios, excusas o cambios de tema. Ocultar algo suele indicar que también te preocupa a ti. 

5. Empiezas a sentir culpa, ansiedad o irritabilidad 

Las emociones intensas después de la conducta pueden ser una señal de que algo ya no está encajando emocionalmente. 

6. Afecta a tus relaciones o a tu bienestar 

Discutes más, te aislas, te cuesta concentrarte o sientes vergüenza. 
Cuando un hábito empieza a modificar tu vida, conviene mirarlo de cerca. 

Alertas para reconocer una adicción a tiempo 

Si te preguntas si tu hábito está sobrepasando un límite, puedes parar un momento y observar: 

  • ¿Lo utilizo para escapar de emociones que no sé manejar? 
  • ¿Me siento fuera de control cuando empiezo? 
  • ¿Lo hago incluso cuando sé que me hará sentir mal después? 
  • ¿Afecta a mi descanso, mi trabajo, mis estudios o mis relaciones? 
  • ¿Me cuesta disfrutar de otras cosas que antes me gustaban? 
  • ¿Siento que necesito cada vez más para obtener el mismo efecto? 

Estas preguntas no buscan etiquetar, solo invitarte a mirar con honestidad lo que está ocurriendo internamente. 

¿Cómo lidiar con una adicción de forma responsable? 

No hay soluciones rápidas, pero sí caminos posibles. Aquí algunas ideas que pueden ayudarte a empezar: 

1. Reconoce sin juzgar 

El primer paso no es “dejarlo”, sino entender qué lugar ocupa esa conducta en tu vida. 

¿Qué te alivia? ¿De qué te protege? ¿Qué te impide sentir? 

2. Comparte tu preocupación con alguien de confianza 

A veces, decirlo en voz alta es un alivio. Otras veces es el comienzo de un cambio. 

3. Observa tus patrones 

¿Cuándo recurres a ese hábito? 

¿En qué momentos aparece la necesidad? 

Entender tus patrones te ayuda a entenderte a ti. 

4. Busca alternativas saludables 

Si el hábito cumple una función emocional, necesitarás otras formas de regularte: descanso, movimiento, conversaciones significativas, apoyo emocional, expresión creativa. 

5. Pon pequeños límites 

No hace falta hacerlo perfecto. Pequeñas modificaciones en tiempo, dinero o frecuencia pueden mostrarte información valiosa. 

6. No te culpes: no es falta de voluntad 

Las adicciones no se sostienen por “debilidad”, sino por mecanismos psicológicos y emocionales muy complejos. 

7. Pide ayuda profesional si lo necesitas 

La terapia no te quitará nada: te dará herramientas para entenderte y recuperar tu bienestar sin sentirte solo/a en el proceso. 

Trabajar las adicciones de forma responsable: un proceso respetuoso y seguro 

En terapia, no buscamos prohibir ni imponer cambios. Buscamos comprender la función emocional que tiene la adicción, trabajar sobre el malestar que la sostiene y acompañarte para recuperar el equilibrio. 

El cambio es posible cuando se hace con calma, con acompañamiento y desde el respeto por tu propio ritmo. 

Si sientes que tu hábito te está superando —o simplemente tienes dudas— hablarlo puede ser un alivio. A veces, lo más importante no es tener respuestas, sino darte permiso para empezar a buscarlas. Una primera conversación ayuda a aclarar lo que ahora parece confuso. 

Si lo necesitas, puedo acompañarte en ese proceso. Puedes reservar una cita cuando lo desees. Estoy aquí para ayudarte. 

más entradas